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Consejos para lidiar con la ansiedad relacionada con la escuela

By Craig Wales, September 18, 2025

Los niños se preocupan por el colegio por todo tipo de motivos: exámenes, hablar delante de la clase, no saber dónde sentar a la hora de comer. Eso es parte de crecer. Pero hoy en día, parece que esas preocupaciones pueden parecer aún más grandes. Tu niño o niña podría imaginar "qué pasaría si" aterradores, como ¿ Y si pasa algo malo mientras estoy en el colegio? o ¿Y si no puedo con el día?

La ansiedad relacionada con el colegio ocurre cuando las preocupaciones de un niño o una sobre lo que podría pasar empiezan a parecer más grandes o aterradoras de lo que esperarías en un día escolar típico. Es común y puede manifestar de muchas maneras.

Si tu niño o niña parece ansioso por el colegio, puede que se quede pensando en los mismos pensamientos aterradores o complicados una y otra vez. Pueden quejar de dolor de estómago o de dolor de cabeza cuando llega la hora de tomar el colectivo. Algunos niños incluso pueden negar a ir por completo, lo que a menudo se describe como evitación escolar. Ya sea un colapso total en la puerta o lágrimas silenciosas antes de acostar, estos comportamientos son indicadores reales de estrés — no "mal comportamiento".

Ignorar el miedo de un niño o una a al colegio o esperar que simplemente lo supere puede intensificar las preocupaciones. En cambio, aquí tienes algunas cosas que puedes intentar para ayudar a un niño o niña que se siente ansioso o asustado de ir al colegio.


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Consejos para la ansiedad escolar

Escuchar sus miedos

Invita a tu niño/a a compartir lo que piensa. Déjalos hablar y trata de no intervenir con soluciones de inmediato. Simplemente escuchar y repetir lo que escuchas puede ayudarles a sentirse comprendidos y menos solos.

Elabora un plan

Una vez que tu niño/a haya compartido sus preocupaciones, ayúdalo/a a descubrir lo que está bajo su control. En lugar de evitar lo que da miedo, guíales hacia pequeños pasos valientes. Por ejemplo, podrían caminar a su salón de clases con un adulto de confianza para generar confianza, o elegir un lugar seguro donde puedan tomar un breve descanso y consultar con un profesor si es necesario. La clave es crear un plan que les ayude a enfrentar sus miedos con apoyo, no huir de ellos, para que se sientan más fuertes cada vez.

Entiende de dónde vienen las preocupaciones

A veces, las preocupaciones surgen y parecen muy reales, incluso cuando no lo son. Puedes ayudar a tu niño/a a tomar distancia diciéndole: “Parece que tu preocupación te está contando un cuento. Vamos a ver si es verdad”. Esto les ayuda a ver las preocupaciones como simples pensamientos, no como hechos, y a recordar que tienen personas y herramientas en las que apoyarse cuando las cosas se ponen difíciles.

Enfrentar el miedo

Una manera de que los niños superen su ansiedad escolar es enfrentándola. Cada vez que tu niño/a da un paso valiente, tiene la oportunidad de ver lo que realmente sucede, y de ver que lo que le preocupaba no siempre sucede.

Este nuevo aprendizaje genera confianza: “Pensé que algo malo podría suceder, pero no sucedió”. Con el tiempo, estas experiencias de la vida real ayudan a reducir el poder de la ansiedad y a aumentar el sentido de valentía de tu niño/a.

Mantener una rutina

Mantén una rutina diaria con horarios claros para despertarse y acostarse, y horas de comida constantes. Esto también te ayudará a asegurarte de que coman y duerman lo suficiente. Saber qué viene después les da a los/as niños/as una sensación de seguridad y control.

Solución de problemas de los niños

Un aliento rápido como “Estás bien” o “No te preocupes” generalmente no ayuda tanto como esperamos. En realidad, pueden ser contraproducentes y hacer que el/la niño/a sienta que sus sentimientos son “incorrectos” o que debería sentir de una manera que no puede en ese momento. 

Cuando los niños se sienten ansiosos, necesitan sentirse comprendidos. En lugar de ofrecer palabras alentadoras, intenta decir: “Te escucho”. Luego repite lo que tu niño/a comparte para que sepan que estás escuchando. 

Podrías agregar: “Parece que te sientes nervioso/a por la clase de matemáticas” o “Estás preocupado/a por algo que sucederá en el almuerzo”. Nombrar la preocupación demuestra que lo entiendes y hace que el miedo se sienta más manejable. Luego puedes preguntar qué es lo que más les asusta que pueda suceder y hablar juntos sobre lo que es probable que suceda y lo que no.

Si no están abiertos a la conversación, hazles saber: “Estoy aquí cuando quieras hablar,” y sigue adelante creando pequeños momentos de conexión. Leer juntos, jugar un juego o compartir un refrigerio después de la escuela le da a tu niño/a oportunidades regulares de abrirse sin presión. Estas interacciones cotidianas construyen confianza, haciendo que sea más fácil para los niños plantear temas difíciles.

También ayuda cuando los niños ven que tú lidias con grandes sentimientos. Eso significa hablar en voz alta sobre lo que notas y cómo lo manejas. Por ejemplo, en el auto podrías decir: “Vaya, me siento preocupado de que este tráfico nos haga llegar tarde. Mi corazón late rápido. Pero recuerda que la Sra. García dijo que entiende que las familias lleguen tarde a veces, porque a ella también le pasa. Además, normalmente comienzas con las actividades de la mañana, así que probablemente estará bien”.

Dependiendo de la época del año, también podrías realizar un control de septiembre. Es una forma sencilla de reconectar y observar cómo se siente tu hijo/a realmente, antes de que preocupaciones como la ansiedad por el regreso a clases tengan oportunidad de aumentar. Las transiciones llevan tiempo y existen formas en las que puedes ayudar a tus hijos a gestionarlas.

Cuándo pedir ayuda adicional

Si las preocupaciones de tu niño/a le impiden disfrutar de la escuela o de las actividades diarias, no tienes que afrontarlo solo. Cuando la ansiedad escolar continúa o comienza a afectar las rutinas diarias como el sueño, las comidas o las amistades, puede ser el momento de programar una sesión de coaching y explorar recursos adicionales.

BrightLife Kids ofrece coaching gratis y confidencial para padres y cuidadores de niños de 0 a 12 años. Nuestros entrenadores conductuales pueden ayudarte a entender qué está causando la ansiedad de tu niño/a. También compartirán estrategias prácticas para aliviar su miedo a la escuela y te apoyarán mientras pones en marcha un plan. Las sesiones son virtuales y flexibles, así que puedes conectarte en un momento que funcione para tu familia. Los miembros también tienen acceso a herramientas que pueden ayudar a tu niño/a a sentirse más seguro/a en la escuela.

Registrarse en BrightLife Kids es gratis. Nuestros coaches pueden ayudar a tu niño/a a sentirse más seguro/a y confiado/a, y a ofrecerte nuevas estrategias para guiarle a través de su ansiedad escolar.