
ND 1-2-3: How to turn homework into home runs
Los 25 distritos escolares más grandes del estado de California están ahora asociados con BrightLife Kids.
Los/as niños/as son pura energía y grandes ideas. (¿Piden prestado tu teléfono para grabar una película? ¡Genial!) Sus imaginaciones pueden apoderarse tanto de ellos que la tarea y los quehaceres a veces quedan olvidados.
Eso es parte de lo que hace que la infancia sea tan especial. Pero cuando esa energía ilimitada o el olvido comienzan a sentirse abrumadores o constantes, podría ser una señal de que algo más está sucediendo, como el TDAH, o trastorno por déficit de atención con hiperactividad.
El TDAH es una de las afecciones de salud conductual más comunes en los niños. Afecta a casi 1 de cada 10 niños en los Estados Unidos. Si te preguntas si tu niño/a podría tenerlo, o si estás tratando de entender mejor su diagnóstico, aquí hay algunas cosas que debes saber.
Muchos padres todavía lo llaman TDA, pero se le llama oficialmente TDAH desde finales de los años 80; esto ayuda a captar el panorama completo y que los síntomas pueden incluir falta de atención, hiperactividad o ambos.
Esta afección se manifiesta de dos maneras principales: dificultad para prestar atención y comportamiento hiperactivo o impulsivo. Puedes pensar en estos como dos "tipos" diferentes de TDAH, aunque muchos niños experimentan una mezcla de ambos.
Algunas características que podrías ver en un/a niño/a con TDAH desatento:
Se distrae fácilmente, especialmente con tareas aburridas o repetitivas
Tiene dificultades para planificar, empezar o terminar proyectos
A veces parece que no escucha o que su mente está en otra parte
A menudo olvida o pierde cosas
Tiene dificultades para recordar reglas o instrucciones
También pueden concentrarse intensamente en actividades nuevas o emocionantes, como los videojuegos, mientras tienen dificultades con las tareas cotidianas.
Aquí tienes algunos signos del TDAH hiperactivo-impulsivo:
Dificultad para permanecer sentado; mucha inquietud o movimiento
Estado "en movimiento" constante, incluso cuando es hora de calmarse
Necesidad de hablar mucho, a veces interrumpiendo o soltando respuestas
Dificultades para respetar los turnos en juegos o conversaciones
Necesidad de descansos frecuentes durante la clase o la tarea
Actuar sin pensar en las consecuencias
Los niños con TDAH combinado muestran signos de ambos tipos: falta de atención e hiperactividad-impulsividad.
Se ha demostrado que no existe una causa única del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH); está determinado tanto por la genética como por el entorno.
Por ejemplo, los/as niños/as con este diagnóstico pueden tener menos de las sustancias químicas cerebrales que ayudan a regular la memoria, la atención y el movimiento. Tener un padre, madre o hermano/a con TDAH puede aumentar el riesgo, al igual que la exposición a cosas como el humo del cigarrillo o el plomo en la primera infancia. Nacer prematuramente o tras un embarazo complicado también influye.
La forma en que tú y tu niño/a responden el uno al otro (así como a otras figuras importantes en la vida de tu niño/a, como los profesores) también puede hacer que los síntomas del TDAH se sientan aún más grandes y frustrantes. Los/as niños/as con TDAH normalmente no se portan mal a propósito. Tienen dificultades para reunir los recursos necesarios para organizar su entorno y tomar decisiones reflexivas. Aprender estrategias para resaltar las cosas que tu niño/a está haciendo bien y proporcionar estructura para las cosas que no van tan bien realmente puede cambiar las cosas para mejor.
Algunos expertos incluso creen que estos rasgos pueden haber sido una ventaja en el pasado al ayudar a las personas a adaptarse, resolver problemas y pensar de forma creativa en entornos cambiantes.
En los niños/as, el diagnóstico proviene de una revisión cuidadosa del historial médico, escolar, social y del desarrollo. Estas son algunas cosas clave que debes saber:
A veces, los síntomas pueden parecerse mucho al comportamiento típico de un niño/a. Un niño/a que no puede quedarse en un solo lugar podría simplemente estar “actuando de forma infantil”.
Otras afecciones pueden parecer similares, como problemas de audición, diferencias de aprendizaje, ansiedad o depresión. De hecho, alrededor de 6 de cada 10 niños/as con diagnóstico de TDAH también tienen otra afección de salud conductual que puede necesitar apoyo adicional.
Solo un médico puede diagnosticar el TDAH. El proceso comienza compartiendo cómo los comportamientos de tu niño/a afectan su vida diaria y cuánto tiempo ha estado sucediendo.
Iniciar la conversación con tu médico es el primer paso para encontrar los recursos y el apoyo que tu niño/a necesita.
Los signos del TDAH suelen aparecer en más de un entorno (como en casa y en la escuela), pero a menudo se vuelven más notables una vez que los niños comienzan la escuela a tiempo completo y las exigencias diarias aumentan. La forma en que se manifiesta también puede variar según la edad y verse diferente en todo el espectro de género.
Los síntomas asociados principalmente con los varones suelen ser difíciles de ignorar, como levantarse de su asiento o soltar respuestas en clase. Los síntomas asociados principalmente con las niñas pueden ser más fáciles de pasar por alto, como soñar despiertas, olvidar tareas o parecer "despistadas".
La verdad es que todavía necesitamos más investigación para comprender completamente cómo se manifiesta el TDAH y cómo se diagnostica en diferentes géneros e identidades raciales.
El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es una afección que dura toda la vida, pero con el apoyo adecuado se puede controlar con éxito. La atención más eficaz adopta un enfoque personalizado y centrado en la familia. Para niños/as de 6 años en adelante, se ha demostrado que los medicamentos son seguros y eficaces, pero no son la única herramienta. El tratamiento también puede incluir:
Bienestar general: asegúrate de que tu niño/a duerma lo suficiente, coma bien y se mantenga activo/a
Información y apoyo familiar: herramientas como la capacitación en el manejo para los padres y estrategias para desarrollar habilidades organizativas (un coach de BrightLife Kids puede ayudar con esto)
Cuidado de otras afecciones: abordar otros desafíos que pueden aparecer al mismo tiempo, como ansiedad, depresión o trastorno oposicional desafiante
Apoyo en la escuela: ya sea ayuda con una diferencia de aprendizaje, solicitar un contacto diario de los profesores, o establecer un plan 504 o un programa educativo individualizado
Puede parecer mucha información, pero recuerda: los niños con TDAH pueden prosperar sin dudas. Este diagnóstico no se trata de ser “menos”; se trata de ver y experimentar el mundo de manera diferente.
Muchos/as niños/as con TDAH están llenos de creatividad, energía y habilidades para resolver problemas de maneras innovadoras. Con el apoyo y las estrategias adecuadas, esos rasgos pueden convertirse en superpoderes que le ayuden a brillar. Y no tienes que resolverlo por tu cuenta; estamos aquí para ayudarte.
En BrightLife Kids, tenemos coaches o entrenadores de salud conductual que están capacitados para ayudar a los niños/as a identificar las señales del TDAH y a desarrollar estrategias para prosperar. También estamos aquí para ayudar a los padres y a la familia. Si te preocupa el comportamiento de tu niño/a o te gustaría hablar con un coach de BrightLife Kids, puedes inscribirte gratis en cualquier momento.
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BrightLife Kids ofrece coaching gratuito de salud conductual, herramientas digitales y coordinación de atención para familias con niños de 0 a 12 años. Es una ayuda sencilla y compasiva, sin costo para ti, y registrarse solo toma unos minutos.