
ND 1-2-3: What ADHD really feels like for your child
Los 25 distritos escolares más grandes del estado de California están ahora asociados con BrightLife Kids.
Si tu niño/a es neurodiverso/a, sabes que su cerebro procesa el mundo de manera diferente. Para muchos niños, eso significa que la escuela presenta algunos desafíos únicos. Según el tipo de apoyo que necesite tu niño/a, un IEP puede ser una opción para conversar con su profesor o con un equipo de evaluación del/de la niño/a (si hay uno disponible en su escuela).
No siempre es fácil entender estos temas ni hablar sobre ellos. Pero tú eres quien mejor puede defender las necesidades de tu niño/a. Y asegurarte de que tenga lo que necesita en la escuela para poder aprender es beneficioso para todos. Puedes hablar con el profesor o consejero escolar de tu niño/a sobre las diferencias entre un IEP y un plan 504. Te ayudarán a entender si uno u otro podría ser útil.
1. Aprende la diferencia entre un IEP y un plan 504: estos dos planes suenan parecidos, pero funcionan de manera diferente. Un IEP ofrece enseñanza especializada a los niños que entran en uno de los 13 grupos de discapacidades según IDEA. Un plan 504 ofrece apoyo adicional a los niños que pueden seguir el ritmo del trabajo escolar regular, pero necesitan algo de ayuda en el proceso.
Por ejemplo, supongamos que le preguntas al profesor de tu niño/a sobre un IEP. Tu niño/a tiene TDAH y le cuesta quedarse sentado/a y terminar las tareas en clase. Te preguntas si necesita un plan de estudios completamente diferente. Al hablar sobre el tema, quizás descubras que podría irle bien si tuviera más tiempo para completar las tareas y se sentara cerca del frente del salón. Esas son adaptaciones que contempla un plan 504. Tener estas conversaciones te ayuda a conseguir el tipo de apoyo adecuado para tu niño/a desde el principio.
2. Pregunta específicamente sobre las 13 categorías de IDEA. Si no tienes la certeza de dónde encaja tu niño/a, podrías asumir que no calificará para un IEP. Pero IDEA cubre una amplia gama de grupos. Estas incluyen el autismo, las limitaciones del habla o del lenguaje y el TDAH u otros trastornos de salud mental diagnosticados (que suelen cumplir los requisitos de la categoría Otros impedimentos de salud).
Por ejemplo, supongamos que sabes que tu niña tiene ansiedad y que esto le impide participar en muchas de sus clases, pero no estás seguro/a de si cumpliría los requisitos para un IEP. Puedes pedirle a la escuela que la evalúe y que organice una reunión sobre el IEP. Es posible que descubras que la ansiedad de tu niña podría estar incluida en una de las categorías del IEP (como trastorno emocional). Conocer bien a tu niña y hacer preguntas específicas puede abrirte la puerta a opciones que no sabías que existían. Todos los padres y las madres tienen derecho a solicitar una evaluación para determinar si su niño/a cumple los requisitos para recibir servicios de educación especial conforme a IDEA.
3. Busca apoyo, no tienes que hacerlo solo. Leer evaluaciones, planes y lenguaje “oficial” puede resultar abrumador. Esto es especialmente cierto al principio, cuando intentas descubrir qué apoyo necesita tu niño/a. Tienes derecho a expresarte y pedir ayuda.
Tratar de entender la evaluación o el IEP de tu niño/a puede resultar abrumador. Nuestros coaches pueden ayudarte a sentirte más preparado. Contamos con coaches que tienen experiencia con los IEP y pueden ayudarte a comprender la terminología. Estarán encantados de conversar contigo sobre tus preguntas e inquietudes. También pueden revisar contigo el plan de tu niño/a. Te ayudaremos a hacerle las preguntas adecuadas al equipo escolar de tu niño/a.
El camino de cada niño/a en este proceso es un poco diferente. Haz preguntas específicas. Aprende los términos. Busca apoyo cuando lo necesites. Tú conoces a tu niño/a mejor que nadie, y esa es una de las herramientas más valiosas en este proceso.
Recuerda que no hay lista de espera para reunirte con un coach experto. Y siempre es gratis. ¡Estamos aquí para ayudarte!