
Talking with kids about sadness, struggle, and suicide
Los 25 distritos escolares más grandes del estado de California están ahora asociados con BrightLife Kids.
Por el equipo de BrightLife Kids
Cuando alguien cercano a tu hijo/a se quita la vida, es posible que no sepas qué decir o hacer. Tenemos algunos consejos que te pueden ayudar.
Aviso: Las sugerencias de esta historia no se recomiendan como reemplazo de la ayuda profesional de la salud conductual donde la autolesión o el suicidio inminentes son una posibilidad.
En una situación de crisis, comunícate con la Línea Directa Nacional de Suicidio (800-273-8255) o con la Crisis Text Line (envía un mensaje de texto con la palabra HOME al 7414741). También puedes chatear o llamar a The Trevor Project.

Si tu niño/a es cercano/a a alguien que muere por suicidio, no hay una forma “correcta” de que responda. Puede portarse mal, cerrarse, seguir como si nada hubiera pasado o manifestar todas esas reacciones. Aquí te mostramos cómo puedes apoyarlos/as mientras procesan su duelo.
Podrías preguntarle a tu niño/a: “¿Quieres hablar de esto conmigo?” En lugar de ofrecer consejos, reflexiona sobre lo que te dicen, por ejemplo, “Al parecer, sientes mucho enojo”.
Un suicidio siempre está rodeado de preguntas. Está bien admitirle a tu niño/a: “No tenemos todas las respuestas” y reconocer lo doloroso que puede ser.
Puede ser muy difícil ver a tu niño/a molesto/a, pero decir algo como “Bueno, al menos ya no están sufriendo” no hará la situación más fácil. En lugar de buscar el lado positivo, intenta simplemente sentarte con tu niño/a.
Es posible que sientas que tienes que mostrarte fuerte o llorar en privado, pero está bien ser vulnerable frente a tu niño/a. Ver cómo trabajas tus emociones puede ayudarles a hacer lo mismo.
Un/a niño/a que ha perdido a un amigo íntimo puede cuestionarse si pudo haber hecho algo distinto. Reafírmale que no es responsable y hazle saber que es muy común tener pensamientos como estos cuando ocurre una muerte inesperada.
El dolor a menudo llega en oleadas. Ayuda a tu niño/a a planificar cómo puede afrontar los sentimientos fuertes cuando golpean. ¿Con qué amigos pueden hablar? ¿Qué actividades, como salir a correr, escuchar música o escribir en un diario, podrían ayudarle a sobrellevar la situación?
Si tu niño/a no quiere hablar contigo, sigue comunicándote. Podrías recordarle: “No tienes que pasar por esto solo/a” o “Estoy aquí si quieres hablar”. Es posible que se abra cuando menos lo esperas.
Los funerales y los velorios pueden ser muy intensos, así que permite que tu niño/a decida si quiere asistir o no. Si no estás seguro/a, podrías decir algo como “Intentemos ir y vemos qué tal. Si no quieres estar allí, podemos irnos”. Tener una “vía de escape” podría ayudarles a sentirse más cómodos.
Si te preocupa cómo tu niño/a está lidiando con la situación o notas algún cambio en su comportamiento, es hora de recibir más apoyo. Un consejero puede ayudar a tu niño/a a entender sus sentimientos y sugerirle algunas estrategias de afrontamiento que quizás no hayas pensado.