Skip to main content
Horizontal orange BrightLife Kids wordmark with a sunburst on the e and a yellow CalHOPE tagline banner.

ND 1-2-3: Cuando los niños faltan a la escuela porque les resulta demasiado difícil

Por el equipo de BrightLife Kids

Young girl in a denim top and a caregiver smile at each other outdoors.

Algunas mañanas, el mayor obstáculo al que se enfrentan los niños al intentar llegar a la escuela no es el despertador ni el horario del autobús. Se trata de sentirse estancados. 

Hay muchas razones por las que los niños faltan a la escuela. El impreciso, pero muy real “siento que es demasiado difícil” es uno de los motivos más comunes. También es uno de los motivos de los que menos se habla. 

Si tu niño/a neurodivergente ha estado evitando ir a la escuela, pero no puede explicarte por qué más allá de decir algo como “es demasiado difícil”, tenemos algunas ideas que pueden ayudarte a que retome el rumbo.

Te damos tres claves:

  1. Reduce el objetivo: no es necesario que tu niño/a vuelva de inmediato a cumplir una jornada escolar completa. Elige el objetivo más pequeño relacionado con “estar en la escuela” que realmente se adapte a lo que tu niño/a puede afrontar. Esto no significa evitar lo que está sintiendo. Se trata de desarrollar la valentía y la tolerancia de maneras seguras y exitosas.

    Por ejemplo, si parte de lo que resulta “demasiado difícil” es sentirse abrumado/a al estar rodeado/a de grupos ruidosos de personas, empieza por ahí. Habla con el/la profesor/a sobre la posibilidad de que tu niño/a comience el día con una sesión de estudio en la biblioteca. O que llegue después del momento de mayor movimiento en los pasillos, en lugar de hacerlo cuando suena el primer timbre. En el caso de un/a niño/a que oculta sus dificultades durante todo el día y vuelve a casa agotado/a, puede ser útil comenzar con media jornada que tenga un horario de finalización claro.


  2. Involucra a la escuela: solicita una reunión breve con un/a consejero/a escolar o, si tu niño/a tiene un IEP o un plan 504, con el/la responsable de su caso o su equipo. No tienes que esperar hasta la revisión anual si necesitas conversar sobre cómo ayudar a tu niño/a a superar los obstáculos que le impiden asistir a la escuela. Haz preguntas específicas y elaboren un plan.

    Por ejemplo, quizás estés acostumbrado/a a una reunión en la que haces preguntas generales como “¿Pueden ayudarlo a ponerse al día?”. En esta, sé específico/a con las solicitudes que sabes que ayudarán a tu niño/a en particular. Por ejemplo: “¿Puede usar audífonos que reduzcan el ruido en el pasillo? ¿Podemos recibir el horario del día con anticipación para que no haya sorpresas? ¿Se puede acortar el trabajo pendiente o escribirlo a máquina en lugar de a mano, si eso es lo que supone un obstáculo?”


  3. Nombra los sentimientos, no solo el plan: las preocupaciones de tu niño/a podrían no ser solo sobre lo académico. Si siente ansiedad o preocupación por su profesor, coach o amigos, eso es normal. También pueden estar lidiando con algo más: vergüenza por necesitar adaptaciones, miedo a que los vean como “quienes necesitan un trato especial” o agotamiento por tener que ocultar o disimular sus diferencias solo para poder sobrellevar una jornada más corta. Puede ser útil crear algunos recursos visuales o una clave abreviada para que los/as niños/as puedan comunicar cómo se sienten en estas situaciones.

    Para ayudar, hablen del tema. Dile claramente que necesitar un plan diferente no significa haber fracasado. Un/a niño/a que necesita auriculares, un espacio tranquilo o menos tarea no está haciendo las cosas mal en la escuela. Simplemente las está haciendo de una manera que funciona para su cerebro. “Cada persona encuentra lo que mejor le funciona, y juntos encontraremos lo que mejor funciona para ti”.

Dar pequeños pasos juntos, teniendo en cuenta la forma en que tu niño/a realmente aprende, puede ayudarlos a llegar a un punto en el que aprender vuelva a sentirse bien. 

Y cuando lo que estás intentando no es lo adecuado o no parece ayudar lo suficiente, conéctate con un coach. Tenemos experiencia ayudando a las familias en esta situación exacta. Sin listas de espera, sin necesidad de seguro médico y sin costo, nunca.